Sabemos desde el pricipio que este viaje no sería fácil, por momentos perdimos la esperanza, es verdad, pero fueron segundos insignificantes y diminutos que se han disfuminado en el tiempo. La fuerza de su sonrisa y de su amor siempre me imulsaron a continuar esta maratón imposible por campos minados, juntas podemos esquivar los baches, saltar las barreras, cruzar océanos…
