Cuando luchas por vencer una enfermedad rara y solo eres una madre, es decir, no eres un científico o médico, te embarcas sin saberlo en una feroz aventura llena de obstáculos, curvas, baches, abismos, tormentas y laberintos…es como entrar en una película de Tim Burton pero sin las parte divertida, los tonos negro y gris comienzan a cubrir lentamente todas…
